Integración Safepilot con Aurora Smartport

Híades realiza la primera integración de SafePilot PPU con la plataforma Aurora SmartPort en el Puerto de Huelva

26 de agosto de 2026

Un piloto entra en una empresa tecnológica…

Publicado el 9 de septiembre de 2026

Un piloto entra en una empresa tecnológica. Suena como el comienzo de una broma, pero, en realidad, marcó un capítulo muy especial de mi vida como vicepresidente de la Asociación Europea de Pilotos Marítimos. Este artículo narra mi camino para llevar EMPAsafe1. desde una simple idea hasta convertirla en una realidad viva y plenamente operativa, junto con mis colegas de EMPA y las extraordinarias personas de Híades, la empresa tecnológica marítima detrás de Amura Smart Solutions.

Durante la mayor parte de mi vida, mi mundo, ya fuera trabajando como piloto o a bordo de buques, ha estado definido por los barcos, las mareas, el clima y las personas. Mi trabajo como piloto marítimo se basa en el criterio profesional, ese que solo se adquiere tras años de trabajo en el mar, de pie en los pasillos del puente de mando, interpretando el entorno natural tanto con los sentidos como con los instrumentos, y comparando ambos para obtener una valoración precisa de cualquier situación.

Cuando emprendí el proyecto EMPAsafe junto con EMPA y comencé a trabajar estrechamente con su actual presidente, Miguel Vieira de Castro, nos adentramos en aguas desconocidas. Nuestra visión compartida era ambiciosa: conectar a todos los miembros de EMPA aprovechando el poder transformador de la actual revolución tecnológica. Aunque algunos miembros ya disponían de aplicaciones nacionales para realizar sus reportes y otros carecían de sistemas digitales, ninguna de estas plataformas estaba interconectada. Los silos de datos persistían en toda la asociación, dejando información valiosa sin aprovechar. Ante esta oportunidad, nuestro objetivo era unificar los datos para aprovechar todo el potencial de nuestra red de miembros.

Para ser sincero, nunca puse un pie en las oficinas de Híades; toda la colaboración en el proyecto se desarrolló online. No inicié este camino como experto en software, ni puedo decir que lo sea ahora. Llegué como marinero y piloto experimentado, con décadas de experiencia a mis espaldas, esperando que las personas de este nuevo mundo fueran capaces de comprender aquel del que yo procedía. Lo que esperaba encontrar eran reuniones online con personal técnico rodeado de pantallas, diagramas sobre arquitecturas de aplicaciones y una jerga tecnológica difícil de entender. Sin embargo, encontré algo mucho más importante: personas que realmente querían comprender la realidad humana que existe detrás de las operaciones marítimas.

EMPAsafe nunca fue únicamente un proyecto digital. Fue un proyecto humano. Se trataba de conectar a los 4.500 miembros de EMPA. Se trataba de proporcionarles herramientas que les permitieran informarse mutuamente sobre incidencias de los buques, incluidas aquellas que pudieran ponerles en riesgo, como dispositivos de transferencia de pilotos deficientes. También se trataba de facilitar a los pilotos el cumplimiento de sus obligaciones de reporte ante las autoridades nacionales. Pero, por encima de todo, se trataba de proteger vidas y de priorizar a las personas en un mundo cada vez más comercial.

Cuando comenzó el trabajo, el objetivo estaba claro: había que ponerse en la mente de un piloto, comprender qué le motiva y construir una aplicación que resultara sencilla de utilizar, porque las aplicaciones se utilizan cuando son fáciles de usar. El reto, por tanto, era conectar el elemento humano con un sistema digital. Con 4.500 miembros, gestionar una cantidad tan elevada de datos fue una de las preocupaciones iniciales. Con tantos buques desplazándose diariamente por el área europea, el desafío original consistía en organizar esos datos en bloques de información útiles y ser capaces de identificar tendencias.

Un número en un panel de control no puede explicar qué significa navegar un buque con una avería en el sistema de gobierno en aguas confinadas, ni cómo se siente uno al enfrentarse a un sistema de transferencia que no cumple con la normativa. Por ello, definir qué datos eran realmente relevantes para los pilotos era fundamental, ya que sus principales preocupaciones estaban relacionadas con la seguridad personal. Lo que más me impresionó fue la disposición de los gestores de proyecto y los programadores para comprender lo que necesitábamos. Al reflexionar sobre ello, llegué a preguntarme por qué aquello me resultaba sorprendente; quizá por ciertos prejuicios o, simplemente, por desconocimiento.

Las empresas tecnológicas suelen hablar de disrupción, automatización y transformación digital. Híades, en cierta medida, no es diferente: presenta sus productos Amura Smart Solutions y se comunica como lo hacen muchas otras empresas de software, poniendo en valor las capacidades de sus soluciones y lo que Amura puede aportar a sus clientes. Puede que sea ingenuo o quizá demasiado optimista, pero lo que hizo que esta experiencia destacara para mí fueron las personas.

Híades tiene un equipo extraordinario. Sus gestores de proyecto formulaban preguntas que demostraban una curiosidad genuina por nuestra profesión. Sus diseñadores querían comprender cómo piensan los pilotos, no únicamente cómo se conectan. A partir de ahí, y de manera colaborativa, se centraron en construir algo que realmente pudiera ayudar a la comunidad marítima. Siempre me sentí plenamente integrado en el equipo de Híades, que me trató como un verdadero socio dentro del proyecto.

Como equipo, quedamos muy satisfechos con el producto final. No se trataba de un producto predefinido y probado previamente, sino de una solución desarrollada a medida, adaptada a la realidad cotidiana del trabajo de un piloto.

Durante años he expresado abiertamente mi preocupación por los riesgos de creer que, a corto plazo, la tecnología puede sustituir a las personas dentro de la industria marítima. Los desarrolladores de MASS suelen hablar de autonomía como si la navegación pudiera simplemente descargarse o automatizarse. No es así, como ya he argumentado en artículos anteriores.

La tecnología debe desarrollarse con el apoyo de las personas y diseñarse teniendo a las personas como prioridad. No cabe duda de que la inteligencia artificial y la tecnología revolucionarán todos los ámbitos de la vida, y el mundo empresarial no será una excepción. El sector marítimo tampoco lo será.

EMPAsafe es un ejemplo perfecto de ello. Puede detectar patrones que ninguna persona podría identificar por sí sola, revisando miles de informes en cuestión de instantes para establecer tendencias. Puede identificar riesgos emergentes en fracciones de segundo y compartir esa información.

El equipo de Híades comprendió de manera natural el valor de las personas dentro de los sectores marítimo y portuario, así como la forma en que la tecnología y la arquitectura de Amura pueden servirles de apoyo.

Adentrarme en el mundo tecnológico me enseñó tres lecciones importantes.

En primer lugar, la tecnología tiene éxito cuando realmente respeta a las personas. EMPAsafe funciona porque refleja la realidad a la que se enfrentan los pilotos cada día, y no un modelo abstracto.

En segundo lugar, la mejor innovación siempre surge de la colaboración, no de la disrupción. La cultura de Híades se basa en escuchar, comprender y colaborar de manera genuina.

En tercer lugar, cuando la tecnología se moldea a partir de la experiencia real de las personas, se convierte en una herramienta que fortalece la profesión en lugar de amenazarla, y que además genera confianza tanto en las empresas tecnológicas como en los productos que desarrollan.

Al fin y al cabo, el practicaje es un servicio de interés público y la tecnología debe reforzar, no sustituir, a quienes desempeñan una labor tan esencial.

Metafóricamente, entré en una empresa tecnológica con cautela y curiosidad y salí de ella con optimismo respecto a nuestro futuro. Ese optimismo no se debe simplemente a que la tecnología y la inteligencia artificial sean extraordinarias, sino a las personas que hay detrás de ellas y que hacen posible que lo sean.

Quiero dar las gracias a Airam y Nayra, gestores de Híades y Amura Smart Solutions, cuyo compromiso, tiempo y talento hicieron posible el proyecto EMPAsafe. Su confianza en la misión estuvo acompañada por la dedicación de dos increíbles gestores de proyecto, que invirtieron una energía inagotable en guiarme hacia nuevas formas de pensar sin permitirme perder de vista mis raíces como piloto.

El programador asignado al proyecto fue extremadamente profesional y atento, traduciendo cuidadosamente mis comentarios, alejados del lenguaje técnico, en una aplicación fácil de utilizar.

Trabajar junto a todos ellos no solo fue un privilegio, sino una experiencia por la que siempre estaré agradecido.


  1. EMPAsafe es una plataforma de comunicación innovadora que permite a los miembros de EMPA informar sobre deficiencias de los buques tanto entre ellos como a sus respectivas autoridades nacionales. Esto mejora la seguridad a nivel personal y nacional y garantiza que los pilotos continúen operando en beneficio del interés público. ↩︎

Patrick Galvin es presidente de la Asociación de Pilotos Marítimos de Irlanda (AMPI) y piloto marítimo de clase 1 en el estuario del Shannon, donde ejerce desde 2009. Con más de tres décadas de experiencia en el sector marítimo, desarrolló su carrera a bordo de buques operados por empresas como Arklow Shipping, P&O Ferries y Stena Line, llegando al rango de capitán. Entre 2021 y 2025, formó parte de la junta directiva de la Asociación Europea de Pilotos Marítimos (EMPA), llegando a ocupar el cargo de vicepresidente.